Ninguno de nosotros es ajeno a los efectos debilitantes de la ansiedad. Dice algo así: todo está bien y, de repente, deja de estarlo. Tu corazón comienza a acelerarse, tu estómago comienza a dolerte, tropiezas con tus palabras y no puedes evitar la sensación de que algo anda muy, muy mal. Es posible que ni siquiera comprendas de dónde viene la ansiedad: puede aparecer de la nada y arruinar lo que de otro modo podría haber sido un buen día.
Si sufres un trastorno de ansiedad, entonces conoces muy bien esa sensación. Si alguna vez necesitas un recordatorio de que puedes conquistarlo, estos tatuajes pueden ayudarte.
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