La actriz Génesis Rodríguez comparte su belleza, moda y trucos de vida como editora colaboradora de 247CM Latina. Su padre es el cantante venezolano José Luis Rodríguez, conocido como El Puma.
Cada vez que pienso en todo lo que mi padre me ha enseñado, me emociono. Mi padre ha sido el mejor padre que jamás podría haber esperado. Él siempre ha estado ahí para mí, incluso con su apretada agenda.
Es la persona a la que recurro cuando tengo problemas. Siempre tiene algún buen consejo que darme. De hecho, él sabe que necesito un consejo incluso antes de pedírselo. A veces escucho y otras no. Cometí errores y a través de ellos me di cuenta de que mi papá realmente siempre tuvo razón. Es un hombre sabio y es un verdadero honor para mí compartir sus mejores consejos con usted. Mantengo estas pepitas de sabiduría en mi corazón: son preciosas y no tienen precio.
1. Have piel de elefante.
Mi papá me enseñó que tengo que tener piel de elefante, así es como él llama piel gruesa. Habiendo estado en el centro de atención durante años, siempre me decía que no me preocupara por lo que los demás dijeran o pensaran sobre ti. Nunca complacerás a todos.
Entré en el negocio de la actuación cuando era muy joven y me resultaba muy difícil no escuchar a las críticas. La gente decía: 'Ah, ¿se puso eso porque es hija del Puma?' En realidad, yo era sólo un niño y me resultaba difícil ignorar esos comentarios. Me tomó un tiempo, pero me alegro de haber aprendido que debes ser sincero y honesto contigo mismo y con tus valores, y eso es lo único que importa.
2. No dejes que los altos te suban, ni los bajos te bajen.
Las cosas van y vienen: lo bueno, lo malo, todo. Mi papá siempre decía que si te mantienes centrado, los momentos bajos tal vez no te hagan tanto daño, y si no llegas demasiado alto, entonces te mantendrás muy firme y humilde.
Realmente he tratado de mantener la cabeza gacha y estar agradecido, sin dar nada ni ningún momento por sentado. Pero los bajos, esos son los que más me cuestan. No bajarte tanto contigo mismo es difícil, especialmente cuando, como yo, eres un poco perfeccionista. Cuando no estoy contento con mi trabajo, soy quisquilloso y me castigo, pero luego recuerdo las palabras de mi padre y hago lo mejor que puedo para dejar pasar las cosas.
3. Se libre.
Cuando tenía 20 años, quería que estuviera conmigo mismo, que no entablara relaciones sólo por estar en relaciones. Él siempre me dijo que fuera libre y que fuera a cumplir mis sueños, que tuviera amigos, que me divertiera y que no me apegara a cosas que tal vez no funcionaran.
Ahora miro hacia atrás, cuando tenía 20 años, y me doy cuenta, maldita sea, perdí mucho tiempo sin ser libre. Debería haber estado viviendo, disfrutando y viajando y no tener que preocuparme por nadie más que por mí mismo.
Ahora que he llegado a entender esas dos palabras, estoy disfrutando muchísimo de mi vida. ¡Hombre, mi papá tenía tanta razón en eso! Estar contigo mismo es una de las mejores cosas que puedes hacer. Es muy importante darte amor y ponerte a ti mismo en primer lugar. RuPaul dice esto: 'Si no te amas a ti mismo, ¿cómo diablos vas a amar a alguien más? ¿Puedo obtener un amén? Bueno, amén a eso, papá y RuPaul.
4. Ten fe.
Mi papá me enseñó a tener fe y a amar a Dios. Es una persona súper espiritual y me encanta sumergirme en la madriguera de la espiritualidad con él. Para mí, se trata de recibir un mensaje sobre cómo ser una mejor persona y permanecer conectado con un ser superior.
Pero se trata de esos susurros que Oprah llama momentos ajá. Encuentra aquello (Dios o lo que sea para ti) que te mantenga adelante en la vida y te dé un propósito. Agradezco a mi padre por el don de la fe.
5. Trabaja duro.
Mi papá me enseñó a trabajar, trabajar, trabajar. ¡Dios mío! Ha trabajado durante días festivos y cumpleaños, y nunca, jamás, me molestó por eso porque sabía por qué lo hacía.
Aprecié totalmente su naturaleza trabajadora y él me la inculcó. Me hizo querer trabajar. ¡Lo anhelo! Entonces, cuando no consigo una audición, pienso: 'Dios mío, ¿cuándo va a pasar esto? Necesito trabajar. Necesito trabajar.' Es como este pequeño gen que él me dio. Me gusta sentirme útil. Me gusta ser productivo. Me gusta contribuir. Me gusta utilizar mi cerebro y mi creatividad.
6. Ama las artes.
Si me vieras crecer, no te sorprendería saber por qué soy actriz. Por supuesto, mi papá es artístico, pero ese tipo ve películas más que nadie que conozco. Ve películas todos los días: clásicos, películas de época, películas argentinas en blanco y negro o cine mudo. El hombre aprecia las películas y yo soy actriz por eso.
7. ¡Ríete!
¡Aprendí a reír con él! Mi padre tiene la risa más grande y a carcajada que jamás haya escuchado, y se ríe muy libre y ruidosamente. Ahora me he dado cuenta, yo también hago eso y ¡me río de todo! No escondo la risa ni la reprimo y eso es bueno, no es algo de lo que avergonzarse.
8. Si no lo sueltas, lo cargas. Si lo cargas, te pesa. Si te pesa, te hundes.
Tienes que soltar, dejar ir, porque si no lamentablemente te hundiras.
Se trata de dejar ir las preocupaciones, el dolor, las cosas que se están convirtiendo en obstáculos en tu camino. Si sigues aferrándote a cosas que te hacen daño, te pesan y tu cuerpo y tu mente te lo dirán.
9. No todo lo que te guste, te edifica.
A veces me quedo viendo un programa de televisión cuando podría estar leyendo un libro y aprendiendo algo nuevo. Se trata de convertirme en una mejor persona, y ese ha sido el objetivo de mi padre: enseñarme a esforzarme siempre por ser mejor; ¡una mejor hija, amiga, mujer, persona!
Mi papá es un hombre fuerte, una figura importante en mi vida. Es un feminista que me ha empoderado desde que era un bebé. Él nunca me ha presionado a ser nada, y por eso aprecio a ese hombre más que a nada en el mundo.