Antes de romper el próximo huevo, deténgase y sumérjalo. Jo Hollington, dietista registrada, publicó recientemente esta foto comparativa en su cuenta de instagram para ayudarte a decidir si debes comer solo las claras o optar por el huevo entero.
Como puede ver, las claras contienen una buena cantidad de proteínas, muy pocos carbohidratos, cero grasas y potasio. Las yemas son donde está la grasa y el colesterol, por eso la gente las evita. Pero también contienen toneladas de nutrientes: casi la misma cantidad de proteínas que las claras de huevo, además de vitamina A, vitaminas del grupo B como B12 y folato, vitamina D, calcio, omega-3 y hierro.
Entonces, ¿cuál es más saludable? La elección depende de usted y de sus necesidades de salud. Si estás tratando de obtener toneladas de proteínas (sí, ¡ganancias musculares!) y evitar el colesterol, las claras de huevo son una excelente opción. Pero Jo sugiere agregar una o dos claras adicionales a un huevo entero para obtener esos nutrientes tan necesarios que solo proporciona la yema.
Si lo que le preocupa es el colesterol, el límite recomendado es de aproximadamente 300 mg al día — un huevo entero contiene 211 mg. Eso significa que puedes disfrutar de un huevo al día si lo deseas (o dos huevos algunas veces a la semana como recomienda Jo), pero es importante tener en cuenta la cantidad de carne, queso y otros productos lácteos que contiene tu dieta para no exceder los 300 mg al día.